Incendio forestal “Ross Fire” arrasa más de 85 mil acres en el norte de Texas y obliga a evacuaciones.

AGOSTO 29 2026.

Un voraz incendio forestal denominado “Ross Fire” ha consumido más de 85,000 acres (aproximadamente 34,000 hectáreas) en el norte de Texas, posicionándose como el segundo siniestro más grande registrado en la historia de esta región, únicamente por detrás del histórico Possum Kingdom Complex de 2011.

El fuego se originó en las inmediaciones de la comunidad de Ross, dentro del condado de Palo Pinto, y se propagó rápidamente hacia el condado de Jack debido a una combinación crítica de sequía prolongada, temperaturas cercanas a los 38 °C (100 °F), densa vegetación seca y ráfagas de viento cambiantes.

Afectaciones, daños y operativos de emergencia

El avance de las llamas obligó a las autoridades locales a emitir órdenes de evacuación preventiva y obligatoria en diversas zonas rurales, particularmente en sectores al sur del condado de Jack y en las inmediaciones de la autopista Highway 16 y Fortune Bend Road en Palo Pinto.

Entre los principales impactos reportados se encuentran:

  • Daños estructurales: Múltiples inmuebles han resultado destruidos o dañados, incluyendo instalaciones históricas del campamento scout Worth Ranch, ubicado a orillas del río Brazos, así como propiedades familiares y ranchos ganaderos. Hasta el momento no se reportan personas lesionadas ni víctimas mortales.
  • Cierres viales y suspensión de clases: Se implementaron cortes de circulación en tramos estratégicos de la U.S. Highway 180, la Texas 254 y la FM 919, además de habilitarse restricciones temporales de espacio aéreo para permitir el sobrevuelo de aeronaves cisterna. Distritos escolares locales, como Graford ISD y Bryson ISD, suspendieron actividades académicas.
  • Apoyo a ganado y fauna: Se habilitaron establos de emergencia en Mineral Wells y refugios en Fort Worth para resguardar animales de granja y mascotas desplazadas por el denso humo y el avance del fuego.

Labores de contención

Decenas de brigadistas del Texas A&M Forest Service, en coordinación con departamentos de bomberos locales y condales, continúan desplegados en la primera línea de combate. Las cuadrillas trabajan en la apertura de brechas cortafuego terrestres y en descargas continuas de agua y retardante de fuego vía aérea para frenar el avance del perímetro y proteger los asentamientos habitados.

REDACCION IMPACTO TAMAULIPAS.