JUNIO 21 2026

Lo que comenzó como un brote de gas el 5 de marzo se ha convertido en una de las crisis ambientales y operativas más complejas del año para Petróleos Mexicanos (Pemex) en el sur de Veracruz. El pozo exploratorio Krem-1EXP, ubicado en el ejido Constitución Mexicana, mantiene un incendio activo que las autoridades no han logrado extinguir por completo, desatando una severa contaminación en los cuerpos de agua de la región.
El siniestro, que lleva 3 meses y medio y que obligó en su momento al desalojo de unas 2,000 familias de comunidades rurales como Las Cruces, La Guadalupe y El Remolino, sigue bajo un esquema de “quema controlada” y desfogue debido a la altísima presión de gas metano a más de 3,300 metros de profundidad. Aunque afortunadamente no se reportan pérdidas humanas ni obreros lesionados, el impacto colateral ya es alarmante.
Arroyos contaminados y ganado en riesgo
A pesar de los esfuerzos de contención por parte de Pemex y Protección Civil, los escurrimientos de hidrocarburos y lodos aceitosos ya alcanzaron los arroyos locales de la zona rural, los cuales son la principal fuente de abastecimiento para el consumo humano y las actividades ganaderas.
Pobladores de la zona reportan que el agua presenta densas manchas de aceite y que el olor a gas en el ambiente es persistente, lo que ha encendido las alarmas por posibles afectaciones a la salud pública y pérdidas en el sector agropecuario.
Las maniobras de mitigación
Para frenar el avance del crudo, la empresa productiva del Estado, en coordinación con firmas especializadas en remediación ambiental, mantiene el despliegue de las siguientes acciones en el sitio:
- Barreras continentales: Colocación de cordones absorbentes y barreras flotantes en puntos estratégicos de los afluentes para frenar las manchas de aceite.
- Desazolve de lodos: Retiro mecánico de sedimentos contaminados en las zonas más afectadas.
- Monitoreo comunitario: Brigadas de salud y Protección Civil realizan recorridos constantes para evaluar las condiciones de las familias que ya han retornado a sus hogares.
Las autoridades estatales, encabezadas por la gobernadora Rocío Nahle, han señalado que el sellado definitivo del pozo Krem-1 requiere de maniobras técnicas de alta especialidad que podrían prolongarse, por lo que el sitio permanece fuertemente resguardado mientras continúan los trabajos de mitigación.
¿Qué opinas de este panorama?
¿Consideras que las medidas de Pemex son suficientes para frenar el daño ambiental en el sur del estado? Déjanos tus comentarios y comparte esta información.
REDACCION IMPACTO TAMAULIPAS.
